Imagínense esto: es el año 2002 y Carlos Piñar se pone a recordar la gloria de 1968
➡️ UN PRÍNCIPE DE PELÍCULA
En aquel entonces, Carlos protagonizaba La princesa hippie, una cinta dirigida por Miguel Moraita donde la fórmula era música, colores y bromas blancas
➡️ LUJOS QUE PARECEN FANTASÍA
Lo que hoy nos parece una locura, para él era la normalidad de un galán de su talla. ¿Sabían que antes se ganaba mucho mejor? Con un sueldo de unos 10 mil pesos de aquellos, la vida era un agasajo total
➡️ CENAS "NICE" Y MODA EUROPEA
Carlos recuerda con cariño que por 100 pesos cenabas "muy bien" en lugares legendarios como Champs Elysees o El Rivoli, en una Zona Rosa que en ese entonces era preciosa
➡️ LIBERTAD Y NOCHES SIN GUARDAESPALDAS
Lo más fuerte es cómo Carlos recuerda la seguridad de la Ciudad de México. Podías salir de las discotheques a altas horas de la madrugada sin un solo problema y sin necesidad de escoltas
➡️ MENTALIDAD DE ARTISTA
Aunque admite que para las finanzas era "un desastre", su mentalidad siempre fue distinta a la de otros famosos
Carlos Piñar no solo era una cara bonita de la pantalla; era un hombre que valoraba la honestidad de un cine familiar y la libertad de caminar por su ciudad. Un galán de los que ya no hacen, con clase y los pies en la tierra.
Así era Carlos Piñar en 2002 recordando 1968. ✨
📸 Fotografía: Archivo Revista TV Notas
📖 Fuente: Por Christian Villegas L. para Revista TV Notas, Número 307, 17 de septiembre de 2002


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