viernes, 6 de marzo de 2026

🎩 "CON 100 PESOS CENABAS EN UN BUEN RESTAURANTE, CON VINOS Y TODA LA COSA": CARLOS PIÑAR⚡️🔥🚨💥


 Imagínense esto: es el año 2002 y Carlos Piñar se pone a recordar la gloria de 1968. México estaba en plena efervescencia psicodélica, las gemelas Pilli y Milli eran la sensación y este joven español de 23 años estaba conquistando la pantalla con su sonrisa perfecta. Carlos, que llegó a nuestro país apenas a los 18, nos transporta a una época donde el cine era "blanco", honesto y las estrellas caminaban por la calle sin miedo.

➡️ UN PRÍNCIPE DE PELÍCULA

En aquel entonces, Carlos protagonizaba La princesa hippie, una cinta dirigida por Miguel Moraita donde la fórmula era música, colores y bromas blancas. Compartía créditos con Enrique Guzmán y leyendas como Chabelo y Chespirito, de quienes recuerda su gran apoyo. Carlos nos confiesa que, aunque había todo tipo de cine, él siempre trató de hacer "el menos malo", buscando producciones honestas para toda la familia.

➡️ LUJOS QUE PARECEN FANTASÍA

Lo que hoy nos parece una locura, para él era la normalidad de un galán de su talla. ¿Sabían que antes se ganaba mucho mejor? Con un sueldo de unos 10 mil pesos de aquellos, la vida era un agasajo total. Por ejemplo, con solo 6 mil pesos podías irte de viaje a Europa, algo que a él le fascinaba porque su pasión siempre ha sido conocer el mundo.

➡️ CENAS "NICE" Y MODA EUROPEA

Carlos recuerda con cariño que por 100 pesos cenabas "muy bien" en lugares legendarios como Champs Elysees o El Rivoli, en una Zona Rosa que en ese entonces era preciosa. Además, como en México no llegaban todas las marcas, él se traía sus trajes de Europa; ¡un traje de marca le costaba unos 3 mil pesos!.

➡️ LIBERTAD Y NOCHES SIN GUARDAESPALDAS

Lo más fuerte es cómo Carlos recuerda la seguridad de la Ciudad de México. Podías salir de las discotheques a altas horas de la madrugada sin un solo problema y sin necesidad de escoltas. "No teníamos guardaespaldas ni nada", nos cuenta con nostalgia, recordando que solo en los estrenos les ponían seguridad por el tumulto de las fans.

➡️ MENTALIDAD DE ARTISTA

Aunque admite que para las finanzas era "un desastre", su mentalidad siempre fue distinta a la de otros famosos. Mientras muchos querían el carro más lujoso para presumir, él prefería un Renault chiquito y gastar su dinero en una buena escultura o un cuadro que le gustara. Logró ahorrar para su casa en Cuernavaca, que le costó un millón de aquellos pesos, y aunque venía de familia acomodada, dio clases de natación para ganarse la vida por sí mismo cuando decidió ser actor.

Carlos Piñar no solo era una cara bonita de la pantalla; era un hombre que valoraba la honestidad de un cine familiar y la libertad de caminar por su ciudad. Un galán de los que ya no hacen, con clase y los pies en la tierra.

Así era Carlos Piñar en 2002 recordando 1968. ✨

📸 Fotografía: Archivo Revista TV Notas

📖 Fuente: Por Christian Villegas L. para Revista TV Notas, Número 307, 17 de septiembre de 2002


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